sábado, 11 de diciembre de 2010

Creo comenzar a sentir el año nuevo, aún faltando veinte días para ello, sin embargo no puedo evitar sentirme vacia, aún tratando de evitarlo.
En este 2010 (dos mil diez) me caí, me caí tan bruscamente... no entendía cómo, como todo podía estar pasandome a mi, todo lo que alguna vez había querido no estaba, todo lo que deseaba no estaba ni a 10 km de mi alcance, todo se había ido, y ahí me encontraba, teniendo que empezar de cero, a mis catorce años diciendo "tengo que hacer algo por mí, más que estudiar y fingir divertirme". Me creía demasiado astuta sobre la vida, y la adolescencia, creía saberlo todo y ser superior, hasta que algo me dijo que no, y quedé allí, en el medio de la nada, sin conocimientos, sin principios, sin nada, solo con lágrimas, remordimiento, celos por los felices, envidia, algo que nunca había experimentado, quería saber por qué, pero nunca me digné a buscar la respuesta a la pregunta, sino a enojarme por no saberlo, y ahí comenzó otro problema, el alejamiento, empezé a distanciarme de todos aquellas persona trascendentes en mi vida, a ser más agresiva, ácida, dejé de creer en la felicidad, en el amor, me alejé un tanto de Dios, ¿Y todo por qué? por mi maldito egoísmo, por que nada era como yo quería, como pretendía que fuera, entonces terminé en ningún lado, estaba exactamente en el mismo lugar en el que me encontraba al principio, en el medio de la nada, pero esta vez estaba en -0 de todo, y no sabiendo cómo afrontarlo las lágrimas fueron mis amigas, y creo haberme deshidratado cual persona en el desierto sin agua, y fue así que decidí no seguir así, o sino sería querer salir del pozo o terminar cavandome mi propio pozo, y no podía permitirlo.
Entonces ahora estoy acá, saliendo del pozo, embarrada hasta en el alma, estuvo lloviendo mucho tiempo.. pero aprendí a caminar bajo la lluvia y ahora estoy saliendo, estoy comenzando a pararme, a bailar, a disfrutar esto, porque tuve muchas malas, muchas "pálidas" pero tras cada una vi que no hay mal que por bien no venga.
Algo me dio una lección, que analizando la situación ahora, me la merecía. Hoy hay algo diferente dentro mío, algo esperando por creer en el amor, por ser feliz y vivir la religión, los amigos, la familia.
Creo haber encontrado una salida de emergencia...

1 comentario:

  1. Me identifique mucho con lo que escribiste, pase exactamente por lo mismo. Aunque no soy nadie para andar diciendo esto pero para mi, fue peor. Pero te debe pasar que ahora, faltando 20 días para terminar el año vas dejando de apoco todo atrás, tal vez llorar no debe estar en tu rutina. Eso es bueno, y un paso aun mas grande es estar escribiéndolo y dándote cuenta que estas saliendo de ese pozo, como dijo Solari “la vivir solo cuesta vida”. Pero para mi el verdadero precio de la vida es el sufrimiento. Y todos, pero todos en algún momento pasaron por lo mismo, algunos no la pasaron tan mal otros tal vez lo supieron afrontar. Pero te aseguro que el placer de salir de ese estado y darte cuenta de tu corta edad y todas las cosas que te quedan es incomparable. Y siempre un periodo de sufrimiento o depresión oculta algo detrás, un pensamiento jamas tenido en cuenta, una imagen nueva de la vida, tal vez ahora valores más el estar bien y vivas el día a día, otro aspecto de vos, nuevas metas, fuerzas. No me digas que no, es imposible que lo que pasaste no te haya dejado algo bueno. Para mi este año fue una cagada, así que el 31 a las 12, a brindar por que termina, y por la suerte que vamos a tener el año que viene, y por nuestros 14 años. Si?.
    Un beso y perdón por alargar el comentario jajaja.

    ResponderEliminar