Mirarme al espejo y ver que no soy la misma de antes, ver un rostro diferente, con una expresión diferente...¿Qué me pasó?¿Dónde estoy?¿Saldré alguna vez? No hago más que preguntarme y quedar en silencio, tratando de que algo de toda esa nada se aproxime a una respuesta, pero no lo consigo.
He de ver alejarse mi equilibrio, caer poco a poco ya es un gracia en estos tiempos. Nada se compara con la fiebre azarosa que me dio cada momento. No soy una privilegiada, ni pretendo serlo, no soy conformista ni lo seré, solo quiero creer en mi otra vez, como en los viejos buenos tiempos.
He de ver alejarse mi equilibrio, caer poco a poco ya es un gracia en estos tiempos. Nada se compara con la fiebre azarosa que me dio cada momento. No soy una privilegiada, ni pretendo serlo, no soy conformista ni lo seré, solo quiero creer en mi otra vez, como en los viejos buenos tiempos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario